Conócenos
La historia de Boca Dulce es la historia de mi adorada Lanita.
Lana, mi querida Chesapeake Bay labrador, -a quien llamaba cariñosamente “mi galletita”- era la compañía más amorosa y entrañable que uno podía tener. Ella siempre esperaba a mi lado cuando yo mordisqueaba alguna galleta dulce. Solía mirarme con sus ojos marrones inquisidores, anhelando un pedacito para ella. Compartir una galleta conmigo la llevaba al séptimo cielo y como muestra de su felicidad, meneaba la cola.
Cuando horneábamos galletas en casa, los aromas la mantenían de guardia en la cocina. Era su día favorito y, a veces, pienso que se imaginaba como en una fiesta de cumpleaños. Desde que mi Lanita se me fue, cada vez que horneo galletas me la imagino mirándome desde el cielo, con su cola moviéndose todavía por la emoción.
Desde entonces he comenzado a experimentar nuevas recetas, queriendo crear las galletas más “celestiales” posibles, con muchas frutas, especialmente frutas latinas. Son una parte muy importante de mi herencia y Lanita las adoraba: guayaba, piña, naranja, papaya, banana, chontaduro, tamarindo, coco… He descubierto nuevas combinaciones, todas ellas fantásticas y deliciosas. 
Sinceramente, siempre me ha frustrado no encontrar galletas con sabores latinos. Así que, inspirada por “mi galletita”, he decidido crear la perfecta Boca Dulce…
Como me encanta hornear y he estudiado cocina profesionalmente, el desafío no ha sido tan grande. Además, ¡mi inspiración ha sido, literalmente, enviada del cielo!

Aquí les presento mis galletitas Boca Dulce. ¡Disfrútenlas!
Denisse Oller - prueba mis exquisitas recetas en denissetable.com

